diciembre 01, 2016

A L I C I A

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS


«¡Qué sensación tan curiosa!», dijo Alicia. «Debo estar encogiéndome como un telescopio.».
Y efectivamente, así era: ahora solo medía diez pulgadas y su cara se iluminó al pensar que ya tenía la medida aproximada para pasar por la puertecita y entrar en el precioso jardín. Sin embargo, primero esperó unos minutos para ver si iba a encogerse más; se sintió un poco nerviosa al pensar en esta posibilidad: «Porque puedo desaparecer del todo», dijo Alicia, «como una vela. Me pregunto: ¿cómo sería yo entonces? » Y trató de imaginar cómo es la llama de una vela al apagarse, porque no recordaba haber visto eso nunca. 


-Lo que yo quería decir -dijo el Dodo ofendido-, es que la mejor manera de secarnos es hacer una carrera en comité. 
-¿Qué es una carrera en comité? .preguntó Alicia, no porque realmente quisiera saberlo, sino porque el dodo había hecho una pausa como si pensase que alguien iba a hablar, pero nadie parecía dispuesto a hacerlo. 
-¡Qué más da! -dijo el Dodo- La mejor forma de explicar una cosa es hacerla.


Cuando vio a Alicia, el Gato sólo sonreía. «Parece alegre», pensó ella. Pero, a pesar de todo, tenía unas garras muy largas y muchos dientes muy grandes, así que decidió que mejor sería tratarlo con respeto.
-Gatito de Chesire- empezó a decir un poco tímida, ya que no sabía si le gustaría que le llamase así. Pero él sólo sonrió más. «Bueno, le ha gustado», pensó Alicia y siguió diciendo: 
-¿Podrías decirme, por favor, cuál es el camino para salir de aquí?
-Eso depende mucho de adónde quieras ir -dijo el Gato. 
-No me importa mucho a dónde... -dijo Alicia. 
-Entonces, tampoco importa qué camino sigas -dijo el Gato. 
-... siempre que vaya a algún sitio -añadió Alicia explicándose. 
-¡Ah, seguro que así es -dijo el Gato, si andas lo suficiente!
Alicia se dio cuenta de que eso era innegable, así que probó con otra pregunta: 
-¿Qué clase de gente vive por aquí?
-En esa dirección -dijo el Gato, moviendo la pata derecha-, vive un Sombrerero. Y en aquella, -dijo moviendo la otra pata-, vive una Liebre de Marco. Puedes visitar al que quieras: ambos están locos. 
-Pero yo no quiero estar entre locos -observó Alicia. 
-¡Oh, eso no puedes evitarlo! -dijo el Gato-: Aquí estamos todos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia. 
-Debes estarlo -dijo el Gato-, o nunca habrías venido aquí. 


ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO


-¿De dónde vines, niña? -le preguntó- impetuosa, la reina roja. -¿Y a dónde vas? ¡Por favor levanta la vista, habla con propiedad y deja los dedos tranquilos, que me estás poniendo nerviosa!


Al llegar a la siguiente clavija, la Reina dijo: -Recuerda que es de buena crianza hablar en francés cuando no se te ocurre una palabra en tu idioma, sacar ligeramente las puntas de los pies al andar y sobretodo, ¡no dejar que nadie te tosa encima!

-¡Ya veo que usted todo lo arregla pensando!-
-¡Pues claro que sí! -dijo la Reina- ¡O lloras o piensas: no se pueden hacer las dos cosas a la vez! Yo prefiero pensar...


-¡Siete años y medio! -repetía Don Huevón, cavilenado-. ¡Una edad muy difícil, sin duda! Si me hubieras pedido consejo, te habría dicho: «Quédate en los siete» ¡Pero ahora ya es demasiado tarde!

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"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"