agosto 09, 2014

ALFONSINA


EL DULCE DAÑO (1918)
Tú me quieres Blanca

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
corola cerrada.

Ni un rayo de luna
filtrado me haya.
Ni una margarita
se diga mi hermana.

Tú me quieres nívea,
tú me quieres blanca,
tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
las copas a mano,
de frutos y mieles
los labios morados.

Tú que en el banquete
cubierto de pámpanos
dejaste las carnes
festejando a Baco.

Tú que en los jardines
negros del Engaño
vestido de rojo
corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
conservas intacto
no sé todavía 
porr cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
vete a la montaña;
límpiate la boca;
vive en las cabañas;
toca con las manos
la tierra mojada;
alimenta el cuerpo
con raíz amarga;
bebe de las rocas;
duerme sobre escarcha;
renueva tejidos con salitre y agua;
habla con los pájaros y  lévate al alba.

Y cuando las carnes te sean tornadas,
 cuando hayas puesto en ellas el alma que por las alcobas se  quedó enredada,
entonces, buen hombre, preténdeme blanca, 
 preténdeme nívea, preténdeme casta.


IRREMEDIABLEMENTE (1920)
Incurable 

No me digas, hombre, que debo morirme 
porque ya lo sé. 
Tanto me lo han dicho, tanto lo repito 
que ya me cansé. 

Si debo morirme mejor para todos, 
mejor para mí. 


Mientras tanto canta, cigarra alocada 
liba, colibrí. 

Florece pradera; trigal ponte espeso. 

Me gustas trigal, 
me gustas, oh cielo, me gustas aurora, 
me gustas rosal. 

No sé que tengan los mundos de oro 
que mis ojos ven... 
Alma que divagas, confórmate alegre 
con lo que te den. 

Mira cómo es bella la noche que reza, 
como es bello el mar... 
Alma que preguntas, sobre sus oleajes 
echate a bogar. 

Cae de rodillas, alma misereable 
que no saber ver. 
Cae de rodillas... Es todo sublime: 
el ser y el no ser 

Este cielo es tuyo, es tuya la vida, 
sábela tomar. 

Aprende una cosa, la que menos sabes, 
aprende a gozar 

(Después que todo esto se dice mi alma, 
la pobre alma mía se pone a llorar...) 


OCRE (1925)
Versos a la tristeza de buenos Aires

Tristes calles derechas, agrisadas e iguales
por donde asoma, a veces, un pedazo de cielo,
sus fachadas oscuras y el asfalto del suelo
me apagaron los tibios sueños primaverales.

Cuánto vagué por ellas, distraída, empapada
en el vaho grisáceo, lento, que las decora.
De su monotonía mi alma padece ahora.
-¡Alfonsina! - No llames. Ya no respondo a nada.

Si en una de tus casas, Buenos Aires, me muero
viendo en días de otoño tu cielo prisionero,
no me será sorpresa la lápida pesada.

Que entre tus calles rectas, untadas de su río
apagado, brumoso, desolante y sombrío,
cuando vagué por ellas, y estaba yo enterrada.


2 comentarios:

reptilio dijo...

yo te quiero

¿y tu me quieres?

Anónimo dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=-C_3eYj-pOM ESTE SI SOY YO el otro que te escribe saber.. no creo que sea hombre.

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"