febrero 04, 2014

El gran Cortázar, sabiéndose grande.

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, 
lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones"


Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

Conservación de los recuerdos, Historias de Cronopios y de Famas -  Julio Cortázar

4 comentarios:

Locura Divina ♥ dijo...

Un genio Cortázar!
Un gusto leer tu blog.

Darío dijo...

Esa cabecita llena de locuras... Un abrazo.

Pez en un Carrousel dijo...

Justo he leído Historias de cronopios y famas el mes pasado.
:)

Srta Bennet dijo...

Cortázar lo es todo.

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"