enero 08, 2014

Lo punzante de un soliloquio, es su falta de interlocutor.

Son las doce... o es la una, verdaderamente no importa.
En mi casa no hay relojes ni calendarios.

Estoy sentada en el suelo, que está frío y no estás vos. Vos, tú, vos.


¿Cómo se hace pare mencionarte y no quedar siempre cursi?
 Ya solo escribir es posible, no te pronuncio. Luego alguien preguntará y se desatará... y no volveré a anclarme nuevamente. 

Pasa en las películas, las muchachas a cierta edad escriben en los cuadernos el nombre de su amado
pero no te amo.
ni es película.
y tengo casi veinte, ya no la puta, cierta, ñoña, edad.
No, no escribo tu nombre.

Vos. vos. vos. 
Así te queda mejor. 



Simplemente vos. Tus papás eligieron mal, y ahora, cuando te llaman no dicen todo lo que abarcás,
porque si existís no estás solo dentro tuyo,
también aquí.

.... ocupás un mundo, un unvierso, la mente, mi mente. Ocupás el tiempo, lo haces medible. Redefinís el sentido de los relojes en mi casa, y los calendarios.

Pero te nombran en singular, y te acostumbrás a reconocerte sólo dentro tuyo, y a esfumarte y a perderte, que es más fácil. 


No son tus padres, ni  vos, no me hagas caso.
Soy yo que enloquezco, y me veo sentada en suelo, que está frío, y aún no estás.

2 comentarios:

►Piscopata◄ dijo...

¿Cómo se hace pare mencionarte y no quedar siempre cursi?

LO AME...


me encanta como escribis,siento como una envidia de como te expresas! jaja amo tu blog!
besitos

Emilie dijo...

Está buenísimo esto. Yo también paso a decirte hola, y nos leemos.

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"