diciembre 19, 2013

El lustro de los locos



Nací en el lustro de los locos, pero no fue que llegáramos así al mundo, no me malentienda. Los médicos expusieron que no había sido cuestión de genética. Dijeron que al comparar el cerebro de un cuerdo con el de nosotros, los dementes, no habían encontrado ninguna diferencia.  Fue todo cuestión de instinto. Como le explico… un asunto de oponerse a engaños y apariencias. La vida nos moldeó así. No pudimos adaptarnos a las compras de domingo, a comer poco para no parecer muerto de hambre, al enamoramiento o a la jubilación.


Preferimos enloquecer.

4 comentarios:

Darío dijo...

A todo eso, mejor enloquecer... yeah!

►Piscopata◄ dijo...

aguante lalocura que se disfruta

besos

Lucía Tabas Pérez dijo...

muy buen artículo!
el lustro de los locos... y de los entendidos

Fredy A. dijo...

Sobre todo a los domingos. Ese día es algo como cocina desarreglada o renta que va a expirar y dios nos libre de lo que se viene. Ni siquiera horrores, puro stres post-fiesta de cumpleaños. Oh yeah baby!

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"