junio 30, 2013

Existir.

Parecía triste, sí.
Como un militar defraudado, que logró escaparse cuando el ejercito perdió la batalla.
Como un médico malherido de algo que no se puede curar.
Como una señora de cuarenta años, todavía con penas de amor.
Tal vez fue prisionero de guerra.
Tal vez nunca le contó a sus padres sobre su homosexualidad.
Tal vez lloraba todas las noches antes de irse a dormir.
Parecía triste, tan triste. No sé por qué.

No alcancé a detenerlo y escribir su historia.
Hubiese bastado con preguntar su nombre.

1 comentario:

favole dijo...

No sé si hubiera servido saber su nombre, o conocer parte de su historia...creo que captaste lo esencial e importante: parecía triste. Posiblemente esa fuera en gran parte su historia. Y por ahí había que comenzar a cavar.
Maravillosa entrada, da gusto pasarse SIEMPRE por aquí :)
Un abrazo enorme!!!

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"