enero 09, 2013

RAYUELA, los saltos que dí.

...Pero además hay que vivir.

-No, en serio che. ¿A vos no te pasa que te despertás a veces con la exacta conciencia de que en ese momento empieza una increíble equivocación? 

Consiguió dejar de pensar, consiguió por apenas un instante besarla sin ser más que su propio beso.

-Usted escribe, supongo. 
-No- dijo Oliveira-. Qué voy a escribir, para eso hay que tener alguna certidumbre de haber vivido. 

-Tomá. Sabés, es tan difícil decierte: te quiero.  Tan difícil, ahora. 

Perdiste en la tercera casilla. A la Maga le hubiera pasado lo mismo, es incapaz de perseverar, no tiene el menor sentido de las distancias, el tiempo se le hace trizas en las manos, anda a los tropezones con el mundo. Gracias a lo cual, te lo digo de paso, es absolutamente perfecta en su manera de denunciar la falsa perfección de los demás.

Parecía especializarse en causas perdidas. Perdiéndolas primero, y después largarse atrás como un loco. 

Somos poetas, hermano.
Unos vates bárbaros -dijo Oliveira llenado los vasos-. Gentes que duermen mal y salen a tomar aire fresco a las ventanas, cosas así.

¿Por qué te tiene que suceder a vos que los demás no podamos dormir por tu culpa?
-Yo también duermo mal. 

Música, melácolico alimento para los que vivimos de amor.



1 comentario:

Darío dijo...

Menos mal que siempre nos queda la música, y Rayuela, y...

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"