junio 08, 2012

Fue extraño, me contabas como la extrañabas y yo empezaba a extrañarte a vos.


Esa noche comenzaste la conversación, fingías interés en lo que decía y te reías de todos mis chistes. Con tu pregunta triste lo comprendí: "¿Qué fue de tu vida?", me estabas diciendo adiós. Hablaste de tu nuevo amor, de cómo había pasado y de tus planes a futuro, me mostraste su foto; te veías feliz. Escuché, asentí y sonreí con cada oración, pensaba en como todo terminaba de la misma manera que había iniciado; de la nada y sin aviso, sin orden o procedencia, conmigo llena de preguntas y vos exhausto de dar respuestas. 

Fue el "buenas noches" de siempre, aunque ambos sabíamos que era el final. 

Gracias por todo y Adiós. 


7 comentarios:

Tranquilino González dijo...

Oh! Que simple y doloroso! Pero yo digo, que es mejor cortar en frío! Un abrazo.

Humberto Dib dijo...

Con el tiempo uno aprende que de 20 relaciones sólo prospera 1, en el mejor de los casos, las demás ni cuentan. Y en cuanto a las despedidas, lo más irónicas posibles, así no hay paso atrás.
Un abrazo.
HD

Por cierto, es la 1° que vengo y me quedo.

reptilio dijo...

no por nada tiene el mejor nombre de la blogosfera


Oh yeah baby!


;D me encantan tus posts

El AnArQuI dijo...

por lo menos no se aplico el clasioco no eres tu , soy yo

Srta Bennet dijo...

Yo tuve que decir adios hace poco, re decir adios para que lo pueda entender despues de un tiempo.

Besos

Rola Amapola dijo...

Aveces, la mejor forma de querer es desaparecer. El adios duele, pero tbn libera. Great!

David Lepe dijo...

A veces no es necesario decir "adiós"

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"