octubre 21, 2017

Las tías.

"No sos el primero al que voy a arruinarle la vida" repetí, hechas mías, las palabras del homenaje a María Félix que pasaban por esos días en la radio. Era una broma y él sonrío.

De allí en adelante sería quien en las reuniones familiares reiría de mis malos chistes, venenosos, para no dejarme mal frente a sus parientes, especialmente sus tías.  De allí en más,  fui yo la que luego de la cena discutió de comunismo con el abuelo... mientras secó los platos que lavan sus tías,
siempre... sus tías.

septiembre 14, 2017

Surreal

Tan irreal como la patria real de su fantasma, señor Presidente.

Como llegar al hogar de la última decisión y que se murmure, lo que afuera gritan.
Como los villanos, a la luz del día, mostrándose fieros y malos.
Como las calles uniendo fuegos de una fabricada libertad y de una independencia en construcción.
Gente corriendo, bandas de guerra, niños, ancianos y ratas.
Suenan los tambores.

Quince de septiembre.


septiembre 02, 2017

Categoría.

Solo sos un cuento,
  un cuento huérfano,
       de los que  no entendés.

julio 05, 2017

"Puedo hacer lo que yo carajos quiera."
Miércoles a dos minutos de las nueve.
Haciendo de las mentiras un poemario para vender.

mayo 28, 2017

Cumpleaños feliz.

Son siete los días de la semana, siete los colores del arcoiris y siete los pecados capitales. 


Siete en el día justo, porque el siete es la perfección. 

Éste que se viene, no se olvida
 ¡salud por un año perfecto!




mayo 17, 2017

"A galopar el corazón"

Los cronopios son pobres, cosita verde, lloran y no llegan presidentes. 
— ¿Ah sí? seré Cortázar... 
             no tan hombre, ni tan alto, pero con toda esa confianza en la vida. 

mayo 12, 2017

Un mundo feliz

(un mundo nuevo, un lenguaje nuevo; el derecho de la infelicidad)


—Sí, ya lo sé —dijo Bernard sarcásticamente—. "¡Hasta los Epsilones son útiles!" También yo lo soy. Pero te juro que daría algo por no servir para nada. Lenina se escandalizó de tal blasfemia. 
—¡Bernard! —protestó con voz triste y llena de pasmo—. ¿Cómo puedes hablar así?
—¿Que cómo puedo? No, el verdadero problema es ¿Por qué no puedo? o mejor -pues, al fin de cuentas sé muy bien por qué no puedo- ¿qué es lo que experimentaría si pudiese, si fuese libre, si yo no estuviese esclavizado por mi acondicionamiento?
—¡Qué cosas más horribles estás diciendo, Bernard!
—¿Tú no sientes el deseo de ser libre, Lenina?
— No entiendo lo que dices. Yo soy libre. Libre de gozar de este tiempo, el mejor de los tiempos. "Todos somos felices ahora".
   Bernard se echó a reír.
—Sí, "Todos somos felices ahora", comenzamos a decirles a los niños de cinco años. 




—¡Magnífica montaña rusa! —dijo Lenina riendo. Pero la voz de Henry volvióse, un momento, melancólica. 
— ¿Sabes lo que era esa monta rusa? —dijo— La desesperación final y definitiva de un ser humano. La subida en un chorro de gases calientes. Será curioso saber si era de un hombre o de una mujer, de un Alfa o de un Épsilon... —Suspiró. Luego con tono jovial: — En resumidas cuentas —terminó—, una cosa es cierta: sea quien sea, fue feliz mientras vivió. Todo el mundo es feliz ahora. 
—Sí, todo el mundo es feliz ahora —dijo Lenina como un eco. 


Lenina movió la cabeza. —Fui  y  seré  me ponen triste —recitó ella; —tomo un gramo y solo soy.  Al fin, convencióle de que ingiriese cuatro tabletas de soma.


—Porque nuestro mundo no es el mismo que el de Otelo. No se pueden hacer automóviles sin acero, y no se pueden hacer tragedias sin inestabilidad social. El mundo es estable ahora. Las gentes son felices; tienen cuanto desean, y no desean nunca lo que no pueden tener. Están a gusto; están seguras; nunca están enfermas; no tienen miedo a la muerte; viven en una bendita ignorancia de la pasión y la vejez; no están cargados de padres ni madres; no tienen esposas, ni amantes que les causen emociones violentas; están acondicionados de tal suerte, que, prácticamente, no pueden dejar de comportarse como deben producirse. Y si cualquiera cosa no anda bien, ahí está el soma.


—Pero es que me gustan las inconvenientes. 
—Pues nosotros, no. —dijo el Inspector—. Preferimos hacer las cosas cómodamente.    Cambiando de tono, Bernard repitió pensativo: —Pero yo no quiero la comodidad. Yo quiero a Dios, quiero la poesía, quiero el verdadero riesgo, quiero la libertad, quiero la bondad. Quiero el pecado. 

febrero 27, 2017

Fragmento, síntesis, resumen y conclusión.

Por favor no llorés —le dijo, secándose las propias lágrimasestoy herida pero soy de las que se curan pronto. Además tenemos que actuar calmado, nos vamos a seguir topando. —Él no dijo nada, ella prefirió escuchar : ¿cada cuánto?
— Cada vida, respondió. 

febrero 11, 2017

Un consejo antes de entrar; nunca vistas de amarillo en los centros de salud mental.
Tú guiñaste y después te calzaste un par de soles.

"get a job, go to work, get married, have children, follow fashion, act normal, walk on the pavement, watch TV , obey the law, save for your old age,

repeat after me: ´I am Free´"